Para nosotros consultoría significa, en primer lugar determinar cómo está funcionando la empresa, no en base a determinados modelos empresariales o a determinadas visiones de cómo debería funcionar la empresa, sino determinar el funcionamiento actual.
No es atender a lo que las personas describen cómo trabajan o dicen implementar ciertas ideas interesantes, sino determinar a partir del terreno un modelado de lo que ocurre, no para criticarlos, sino para conocer los huecos de atención que podrían permitir mejorar el funcionamiento de la empresa.
Para ello seguimos un modelo de DBM® :

Investigar qué, cómo y porqué está funcionando la empresa. A partir de ahí desarrollar un conocimiento preciso para pasar a realizar las intervenciones oportunas.
Lo que hacen muchos consultores hacen es partir de un saber, que se basa en suposiciones de lo que ocurre para, a continuación, aplicar algunas recetas.
Nuestro enfoque es mucho más complejo, pero permite detectar huecos de atención fundamentales para mejorar el funcionamiento de las personas y de la organización, aprovechando los recursos existentes.
Conociendo con precisión el terreno, es mucho más probable potenciar las habilidades individuales de cada trabajador, desarrollar nuevas capacidades que añadan más valor a lo que se está haciendo.
Por supuesto, puede complementarse con formación a medida